viernes, 18 de noviembre de 2011

GESTIÓN Y ADMINISTRACIÓN

En muchas ocasiones, tenemos algún que otro problema cuando se trata de tramitar documentación oficial con el máximo rigor y corrección: certificados, actas, solicitudes, etc. Siempre es interesante y útil tener a nuestra disposición algunas explicaciones técnicas, así como modelos como apoyo visual, que nos ayudan a vislumbrar cómo se deben redactar, así como nos ofrecen rasgos característicos para, desde la corrección administrativa, crear nuestros propios documentos institucionales.
Es muy común confundir un certificado con un escrito en el que se da fe de un hecho, pues, a modo de ejemplo, cabe destacar que los certificados sólo se deben emitir para reflejar la veracidad que consta en nuestra documentación. Es decir: no podemos emitir un certificado en el que conste un hecho del cual no tenemos constancia fehaciente por escrito (ej: que ha venido un padre a hablar con nosotros, que hemos visto un determinado hecho, etc).En estos casos anteriores, deberemos cambiar el hecho de CERTIFICAR por el de HACER CONSTAR.  En cambio, sí podremos redactar un "certificado" sobre algo de lo que tenemos constancia en la documentación del centro educativo (ej: que un alumno ha cursado un determinado ciclo, que un padre es miembro del consejo escolar, etc, siempre que ello conste oficialmente por escrito).

Este anterior ejemplo nos sirve para ver que, en determinados casos, necesitamos de algo de luz ante cierta oscuridad, sobre todo para no equivocarnos en documentación oficial. Para ello, os animo a consultar una base de datos de apoyo lingüístico de la Universitat Autònoma de Barcelona,  en la que hay explicaciones (EN CATALÀ) detalladas e ilustrativas de cómo se deben redactar actas, memorias, solicitudes, certificados, informes, recursos, resoluciones, citaciones, etc., con un lenguaje claro y conciso, y con ejemplos bien útiles.